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  2. FLORA Y VEGETACIÓN EN CANARIAS    
 
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Especies Protegidas

Las Islas Canarias ocupan un lugar privilegiado en cuanto a diversidad biológica. Pero el intensivo uso del territorio ha ocasionado que muchas de las especies propias de las Islas, tanto vegetales como animales, se encuentren en peligro de desaparición. Las principales causas del deterioro de las masas vegetales han sido, en primer lugar, las actividades agrícolas y ganaderas, y el asentamiento de la población, lo que ha requerido, durante siglos, la deforestación de amplias zonas para el desarrollo de las actividades productivas.

En la actualidad, los dos millones de habitantes del Archipiélago y los más de diez millones de turistas que nos visitan anualmente, generan una importante presión en el territorio, y por ende, sobre las especies que en él viven.

La protección y conservación de la naturaleza canaria comienza en 1954, con la creación por Ley de los parques nacionales de El Teide y la Caldera de Taburiente. Más tarde, en 1974, se unió Timanfaya, y posteriormente, en 1981, Garajonay. Se inicia de esta forma la protección de importantes formaciones vegetales: retamar y codesar de alta montaña, pinar, monteverde, tabaiba dulce o comunidades de líquenes. Pero el mayor logró en cuanto a la protección de la vegetación se consigue con la Ley de Espacios Naturales Protegidos de Canarias del 19 de diciembre de 1994, que incluye 145 espacios naturales protegidos, ocupando más de un 40% del territorio, con lo que quedan protegidas gran parte de las formaciones vegetales que caracterizan el paisaje canario.

El uso intensivo del territorio, las actividades agrícolas y ganaderas, y la presión del poblamiento, suponen una amenaza para las especies vegetales. (DM)

La protección de las especies

Existen varios factores que determinan el grado de amenaza de una especie. Algunos de estos factores son la reducción del área de distribución, la degradación de su hábitat potencial, poblaciones con escaso número de individuos, mayor presencia de especies invasoras que pongan en peligro la pervivencia de la primera, sobreexplotación de la especie, etc.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha editado un catálogo que establece cinco categorías a la hora de analizar la amenaza de las diferentes especies:

  • En peligro. Son especies en claro peligro de extinción, que no pueden sobrevivir si no se corrigen los factores que han provocado la amenaza, generalmente porque su hábitat ha sufrido una drástica reducción, o simplemente porque el número de individuos de las poblaciones existentes siempre haya sido mínimo.
  • Vulnerable. Se incluyen aquéllas cuyas poblaciones están experimentando grandes disminuciones o las que es probable que pasen a la categoría de ‘en peligro’.
  • Rara. Son las que no se puede decir que estén en peligro ni que sean vulnerables, pero que han sufrido un gran retroceso en su hábitat o en el número de individuos y están sujetas a riesgos.
  • Insuficientemente conocida. Se carece de información suficiente para determinar a cuál de las categorías anteriores corresponde.
  • Especies no amenazadas. Para ellas no es detectable ningún riesgo o peligro especial, por lo que no se incluyen en ninguna de las categorías anteriores.
También la construcción de pistas forestales en algunos casos, supone una seria amenaza para algunas especies vegetales. (AIV)

El Gobierno de Canarias creó hace unos años el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, que incluye unas 300 plantas, basándose en los criterios de la UICN. Desde la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias se ha publicado el Libro Rojo de las Especies Vegetales Amenazadas de las Islas Canarias, en el que se facilita información sobre las especies que se encuadran en las categorías anteriores, sobre los instrumentos de conservación, los bancos de semillas, los factores de riesgo, valor potencial, etc., además de contar con un mapa de distribución de cada una de las especies.

Especies protegidas en Canarias

Muchas de las especies que se encuentran amenazadas en el Archipiélago son endemismos, por lo que la tarea de su conservación se vuelve aún más importante. Aunque el Catálogo incluye unas 300 especies, como ejemplos podemos destacar:

  • Piña de mar (Atractylis preauxiana). Se trata de un endemismo canario restringido a unas pocas localidades de las islas de Gran Canaria y Tenerife. Se encuentra catalogada entre las especies en peligro de extinción.
  • Faya herreña (Myrica rivas-martinezii). Especie propia del monteverde que se sitúa en puntos muy localizados de El Hierro, La Gomera y La Palma. Se desarrolla en bancales abandonados y en áreas de contactos con terrenos de  cultivos.
  • Salvia amarilla (Sideritis discolor). Las únicas poblaciones conocidas se encuentran en Gran Canaria, dentro de los límites del Parque Rural de Doramas, en ambientes de Monteverde. Su principal amenaza es el hombre, ya que es una planta muy apreciada en la medicina tradicional.
    Cresta de Gallo. (JBVC)
  • Cresta de Gallo (Isoplexis isabelliana). Arbusto endémico de Gran Canaria. De aspecto semileñoso, abundantemente ramificado, con ramas finas, quebradizas y revestidas de una fina corteza de color marrón oscuro. Se trata de una especie asociada al pinar, que crece en los acantilados en la orilla de los pinares y también entre la maleza de las laderas secas de la parte oriental de la Isla.
  • Saúco (Sambucus palmensis). Esta especie, incluida en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, como en peligro de extinción, la podemos encontrar en las islas de Gran Canaria, Tenerife, La Gomera y La Palma. Se trata de un endemismo muy poco frecuente, que crece en bosques de laurisilva.
  • Tabaiba de monte o silvestre, o adelfa de monte (Euphorbia mellifera). Endemismo macaronésico, propio del monteverde,  se encuentra en Canarias y en Madeira. Se caracteriza por su porte arbóreo, pudiendo alcanzar los 15 metros de altura. La encontramos en las islas de Tenerife, La Gomera y La Palma.
El pico paloma es uno de los endemismos más raros de la flora canaria en vías de extinción. Se cultiva como planta ornamental. (AS)
  • Pico paloma (Lotus berthelotii): Planta endémica de Tenerife que cuenta con tres subpoblaciones: dos de ellas localizadas en el interior del Parque Natural de La Corona Forestal y una tercera en la Reserva Natural Integral de Pinoleris. De flores vistosas de color naranja, es utilizada como planta ornamental.
  • Potera o farroba (Aeonium balsamiferum). Endemismo exclusivo de las islas orientales. Se trata de una especie arbustiva o semiarbustiva con tallos ramificados y flores amarillas. Sus hojas poseen un penetrante olor a bálsamo.
  • Siempreviva gigante (Limonium dendroides): Se trata de una siempreviva endémica de La Gomera y que se encuentra en peligro de extinción. Su población se reduce a puntos muy localizados de barrancos de San Sebastián, Vallehermoso y Alajeró.
  • Taginaste de Jandía (Echium handiense). Arbusto de hasta 1 m de altura, endémico de la península de Jandía, en Fuerteventura. Se trata de una especie muy amenazada, que presenta un reducido número de individuos en las cumbres de la isla majorera.
  • Drago de Gran Canaria (Dracaena Tamaranae). Es una variedad de drago canario, descubierta hace poco tiempo en los riscos y laderas del suroeste de Gran Canaria. La población actual no es muy abundante, ya que se encuentra sobre los 70 ejemplares, por lo que está incluido dentro del catálogo de especies en peligro de extinción.
    Oro de risco. (J BVC)
  • Oro de Risco (Anagyris latifolia). Planta endémica de las islas de Gran Canaria, Tenerife, La Palma y La Gomera. Se trata de arbusto caducifolio que puede superar los 3 metros de altura, con ramas intrincadas y tortuosas, y corteza de color pardo oscuro y algo fisurada. Destaca por sus llamativas flores amarillas. 
  • Trébol de risco (Dorycnium spectabile): Es un arbusto endémico de Gran Canaria y Tenerife que se considera rarísimo. Es una especie propia de los matorrales del bosque termófilo siendo siempre escasa, especialmente en Gran Canaria, donde se encuentra al borde de la extinción.
  • Esparraguera de monte (Asparagus fallax Svent): Especie endémica de La Gomera y Tenerife, se encuentra vinculada a ambientes de monteverde. Se considera una especie en peligro de extinción. Las poblaciones de Tenerife se encuentran en el Parque Rural de Anaga, mientras que las de La Gomera, se sitúan en el Parque Nacional de Garajonay.
  • Oreja de burro (Salvia broussonetii): Endemismo tinerfeño muy escaso y en peligro de extinción, que se encuentra muy localizado en determinadas áreas de los montes de Anaga y Teno. Es un pequeño arbusto de grandes hojas verdes y ovadas de flores blancas.
La violeta del Teide, al igual que la violeta de La Palma, vive en las fisuras y pedregales de las cumbres de Tenerife y de La Palma, respectivamente. (SS)
  • Violeta del Teide (Viola cheiranthifolia). Endemismo de gran belleza, exclusivo de las zonas más altas del Parque Nacional de Las Cañadas del Teide. Se encuentra por encima de los 2.500 metros de altitud y llega alcanzar los 3.600.  Se trata de la planta con flores que vive a mayor altitud de toda España. Sus pétalos poseen un color variable entre el malva pálido y el violeta intenso, con manchas amarillas o blancas en su base.  
  • Violeta de La Palma (Viola palmensis). Endemismo de la isla de La Palma que podemos encontrar por encima de los 1.900 metros de altitud. Similar a la violeta del Teide, se distingue de ésta por ser de mayor tamaño y por su espolón más largo y delgado.
  • Magarza de Jandía (Argyranthemum winteri). Especie endémica de Fuerteventura. Vive acantonada en la parte más alta de los riscos de Jandía, encontrándose en estado crítico de conservación según los criterios de la UICN.

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