Buscar
Búsqueda avanzada
  MUNICIPIO DE EL ROSARIO    
 
    Índice de contenidos
    Temas relacionados
    Enmarque del tema
    Complementos
    Material multimedia
      Imágenes
      Videos
      Animaciones
 
    Léxico
    Artículos de ampliación
    Aportaciones externas
    Notas eruditas
    Orientaciones y debate
    Bibliografía
  Versión para imprimir Escuchar artículo Metadata Patrocinadores Aumentar letra Disminuir letra  


12. Mundo rural

Los guanches del menceyato de Anaga ubicados en esta zona ya conocían la actividad ganadera, la agricultura y la explotación forestal. Con la llegada de los europeos, las tierras de la localidad fueron rápidamente colonizadas, debido a su cercanía a la Ciudad de La Laguna, por aquel entonces capital de la Isla. La superficie agrícola ganada a la masa forestal, que por aquellos días cubría el territorio, alcanzó en ciertos lugares, los mil metros de altitud, dando lugar a un paisaje de gran singularidad.

La riqueza de sus suelos y la presencia de humedad permitirían la implantación de un cultivo de secano, primando por encima de todo el cereal, fruto de la política cerealista impuesta por Alonso Fernández de Lugo (El Adelantado). Este último cultivo adquirió tanta importancia que gran parte de su superficie agrícola, junto con la zona de Los Rodeos, se convirtieron en las más importantes de la Isla, en cuanto a la producción de cereal. A él se unió algunas parcelas para la siembra de la hierba pastel, planta destinada a la obtención de un tinte de color azul, utilizado para dar color a los tejidos.

Hoy, el medio rural del municipio sigue conservando, lejos del esplendor de antaño, algunas actividades agropecuarias, como la agricultura y la ganadería. Se suman otras actividades que se ha ido incorporando con el tiempo, a raíz de los cambios en el modelo económico insular. Son las actividades extractivas (minería, en la Montaña Birmagen, y forestal o silvicultura, en los monte del municipio) e industriales. Finalmente la actividad pesquera no tiene relevancia alguna para El Rosario.

12.1. El cereal fue el primer cultivo en establecerse tras la llegada de los primeros colonos. Hoy el esfuerzo de sus gentes permite mantener este legado y dar salida a los productos locales, es el caso de la Cooperativa Agrícola y Ganadera Los Panascos. (IL)

Los cultivos

Este marcado carácter rural ha estado presente hasta nuestros días adquiriendo un notable protagonismo en sus medianías y entorno al casco urbano de La Esperanza. Se caracteriza por una agricultura trabajada a tiempo parcial en pequeñas parcelas y cuyas producciones suponen modestos ingresos económicos para la población local. Predomina el cultivo de la papa, principalmente las variedades del país, que se alternan con legumbres o maíz forrajero, o bien se dejan en barbecho para el ganado. El cereal, junto a las leguminosas, sigue siendo el cultivo por excelencia, seguido por la vid, está última bajo la denominación de origen Tacoronte-Acentejo.

Las viñas comparten el territorio con la papa, ocupando los bordes de parcela e incluso la parcela completa. También están presentes los frutales templados, las hortalizas, las plantas ornamentales, los cítricos y algunos frutales tropicales. Es significativo el número de parcelas que no se cultiva, algo que se acentúa a medida que nos trasladamos hacia el sector suroriental, donde el número de parcelas cultivadas disminuye progresivamente. Aún así, destacan algunas huertas cubiertas de cereal, hortalizas, vid y frutales templados.

12.2. Bancales cubiertos de papas, al fondo el Monte de La Esperanza. (IL)

Y es que hacia el sureste del municipio, la escasa presencia de suelos, agua y el duro clima, limita la actividad agrícola. En el pasado, las zonas más altas se destinaron al cultivo de la cebada y el centeno, junto con las higueras, los almendros y las tuneras. Durante los años treinta del siglo XX, la superficie agrícola aumentó en zonas más próximas al litoral debido a la construcción del canal de Araya. Gracias a sus aguas se implantaron cultivos de regadío, como el tabaco, el algodón e incluso el plátano. Con el transcurso del siglo XX, muchas tierras ha desaparecido dejando paso al desarrollo urbanístico.

Al igual que en toda Canarias, la actividad agrícola ha disminuido mucho, debido al cambio de modelo económico sufrido a partir de la década de los sesenta del siglo XX, ligado al desarrollo del sector servicios, la industria y la construcción. A ello hay que añadir la influencia que ejerce la capital insular (Santa Cruz de Tenerife) y el municipio de La Laguna. Según los datos del Instituto de Estadística de Canarias para el 2010, el sector servicios (comercio y administración), seguido de la industria (manufacturera) y la construcción, presentan los mayores índices de ocupación. La otra cara de la moneda la representan los activos en el sector primario, hoy muy envejecidos y que suponen menos de 5% del total.

La cabaña ganadera

12.3. Estampa antigua de las famosas lecheras de El Rosario.  (FEDAC)

La actividad ganadera está presente en el territorio desde la llegada de los primeros pobladores a las Islas. Los guanches utilizaron esta zona de la isla para una actividad pastoril caracterizada por un sedentarismo temporal, gracias a la abundancia de pastos y fuentes de agua, con la trashumancia estacional, rutas hacia la alta montaña. Predominaban los grandes rebaños de cabras y ovejas. De él se obtenían productos como queso, leche, carne, vestidos, huesos, etc.

Los colonos europeos traerían nuevas especies, sobre todo ganado caballar y vacuno, que pasaron a formar parte del paisaje local. Con el paso del tiempo el número de animales aumentó por lo que la ganadería se convertiría en uno de los pilares básico de la economía local. Personajes tan emblemáticos como las conocidas lecheras, mujeres ataviadas de cantaros de leche que descendían desde la localidad de El Rosario hacia los mercados de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife, demuestran la importación de la ganadería en la localidad.

En la primera década del siglo XXI, el sector ganadero se caracteriza por pequeñas explotaciones de carácter estabulado, complementario y familiar, destinado a la producción local. Según la Consejería de Agricultura Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, predomina el ganado porcino y caprino seguido de lejos por el ganado ovino y bovino. La cabaña avícola también está presente.

A la actividad ganadera se suman una modesta producción de miel, gracias a las excelentes condiciones que presenta su flora autóctona asociada a la mejora de los espacios naturales.

12.4. En la actualidad es el ganado porcino el más numeroso en la localidad, según los datos del Gobierno de Canarias. (IL)

La pesca

El municipio de El Rosario carece de actividad pesquera y su único puerto es privado y está destinado a muelle deportivo. En este sentido, la pesca tradicional pierde importación a favor de la pesca deportiva relacionada con la actividad turística y las actividades acuáticas (escuela náutica, vela, submarinismo, etc.). Su escaso número de trabajadores se dedican la pesca tradicional de bajura, fruto de la inexistencia de un muelle pesquero capaz de alberga barcos que puedan desarrollar una pesca de altura. (ISTAC 2009). Estas características implican, que los activos en el sector desarrollen su actividad en los cercanos puertos pesqueros, ubicado en el municipio de Candelaria y en Santa Cruz de Tenerife.

  21/26